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jueves, 8 de octubre de 2015

Qué es la impaciencia y cómo conquistarla por Atman Nityananda


Qué es la impaciencia y cómo conquistarla
por Atman Nityananda

LA IMPACIENCIA

Veamos primero qué es impaciencia. Impaciencia es querer que suceda lo que deseamos lo antes posible y al mismo tiempo estar nervioso, inquieto, sintiendo ansiedad, angustia, tener preocupaciones, etc.

Hay una grandísima variedad de casos donde la impaciencia surge pero si quisieramos generalizar un poco, diríamos que la impaciencia surge en dos casos:

• Cuando deseamos lograr, poseer o experimentar algo agradable o placentero. Así precipitamos poseer o experimentar el objeto deseado lo antes posible o más rápido, sintiendo inquietud, nerviosismo, ansiedad, angustia, malestar, etc. Sentirnos así es un estado doloroso (más o menos suave, depende de la intensidad de las emociones negativas). Cuando más fuerte sea el deseo, más fuerte será la impaciencia.

Cuando algo que deseamos va a suceder en una fecha concreta (vacaciones, boda, quedarse con alguien, comprar algo,...). En este caso deseamos que dicha situación se haya hecho antes o que el tiempo pase más rápido para experimentarla más pronto.

• Cuando queremos salir lo antes posible de una condición externa -o interna, bien sea una situación externa complicada que no nos gusta, nos molesta o nos hace sufrir física o psicológicamente, o un estado psicológico doloroso.

Cuando estamos en una condición físicamente dolorosa (enfermedad) o psicológicamente dolorosa (pérdida de una persona querida, despido del trabajo, un fracaso, divorcio etc.). En ambos casos queremos salir de este estado doloroso lo antes posible y junto con este deseo sentimos ansiedad, nerviosismo, irritabilidad, inquietud, malestar etc.
Al encontrarnos en una situación que no nos gusta, surge también la impaciencia. Unas situaciones donde frecuentemente surge la impaciencia son las colas, por ejemplo en los supermercados, y los atascos de tráfico.

Impaciencia, ira y miedo

La impaciencia, la ira y el miedo siempre van juntos. Cuando hay impaciencia, la ira asume primero un estado muy sutil. Puede asumir la forma de la irritabilidad, del enojo, del resentimiento, de malestar etc. y luego, según las circunstancias, se puede asumir una forma enorme. El miedo toma la forma de ansiedad, nerviosismo, dudas, inquietud, angustia y preocupaciones. En ambos casos nos encontramos en un estado de estrés, agitación y excitación lo cual es una forma de sufrimiento. Desde luego, si estas emociones se intensifican el sufrimiento se aumenta.

Estamos tan acostumbrados de sentir casi siempre estas emociones en su forma sutil que las consideramos como algo normal. Solo cuando estas emociones se intensifican y nos hacen sufrir mucho y no aguantamos este sufrimiento, nos parece que es algo problemático, algo que tenemos que soltar. Pero la mayoría no están dispuestos a hacer algo sistemáticamente para liberar su psique de estos trastornos que provocan sufrimiento y destruyen la salud y el bienestar. Los aceptan como una parte natural o normal de la vida humana.

La pregunta es: ¿Cómo puede algo que crea sufrimiento y enfermedad ser natural? Lo natural por su naturaleza crea armonía, bienestar, salud y alegría. Pero, ¿cómo pueden ser algo natural todos estos trastornos psicológicos y todos los demás trastornos llamados ´egoístas´ que crean desequilibrio, desarmonía, sufrimiento, conflicto interior, relaciones conflictivas etc.? El estado natural del ser humano es estar sano, armónico, alegre, creativo y vivir con amor y unidad con todo. ¿Por qué hemos perdido este estado? La respuesta no es fácil aunque hay mucha información sobre esto en los textos sagrados y las palabras de los grandes maestros.

LA PACIENCIA

Investigando la paciencia
La paciencia tiene que ver con dos cosas:
·      las circunstancias externas y
·      los estados psicológicos.

En relación con las circunstancias externas, paciencia es no reaccionar con emociones y pensamientos negativos, con quejas o insultos ante lo que enfrentamos y permanecer tranquilos, pacíficos y desapegados hasta que esta circunstancia cambie por sí misma o por nuestro esfuerzo y acciones apropiadas. Paciencia no significa que las cosas se van a resolver por sí mismas o que no haya acción. Según las circunstancias debemos decidir si actuaremos o no. Pero cuando actuemos que lo hagamos con una actitud positiva, con concentración y tranquilidad aceptando los resultados tal como son.

Es verdad que todavía no tenemos este estado de paciencia como virtud natural, por eso tenemos que practicar para que poco a poco lograrlo. Tenemos que desarrollar la paciencia en relación con las circunstancias externas y con los estados psicológicos.

En relación con los estados psicológicos, paciencia es no reaccionar con emociones y pensamientos negativos, con quejas o insultos ante lo que sentimos y aguantar el dolor emocional hasta que se desvanece*, tratando al mismo tiempo, suavemente, de desidentificarnos de los patrones mentales y emocionales y observarlos desapasionadamente, permaneciendo alerta y conscientes del espacio silencioso interior.

Nota:
Hasta que se desvanece* por sí misma o por acciones adecuadas.

Cuando las emociones no son fuertes y nosotros estamos lo suficientemente alerta, presentes y testigos de la mente (pensante y emocional), se desvanecerán rápido -junto con los pensamientos.

Si estamos identificados y de repente nos damos cuenta de que estamos en un estado de impaciencia, tratamos suavemente de recuperar el estado de alerta y atención consciente y de desidentificarnos de las emociones y pensamientos negativos observándolos desapasionadamente y siendo conscientes de nosotros mismos. En este caso también si no son fuertes se desvanecerán relativamente rápido -junto con los pensamientos.

Si las emociones son fuertes y duran más, tratamos de aliviarlas y pacificarlas aplicando una técnica apropiada según nuestro conocimiento, compresión y capacidad, pero manteniendo siempre un estado de alerta y conexión con nuestro interior.

Superando la impaciencia

Hay muchas técnicas o métodos para aliviar y controlar la impaciencia y las emociones negativas en general. En realidad, trabajar con la eliminación de la impaciencia y de todas las emociones negativas es uno de los objetivos más importantes en el trabajo espiritual.


Tres fases para superar y eliminar los trastornos psicológicos

Hay tres fases para tratar eficazmente la impaciencia o cualquier otra emoción negativa o tendencia egoísta.

 La fase de la preparación

En la fase de preparación nos preparamos desarrollando las capacidades y las virtudes que serán las herramientas para controlar y eliminar las emociones.

Tenemos que desarrollar las capacidades fundamentales que son imprescindibles para todo el trabajo espiritual y la disolución de cada tipo de las tendencias egoístas. Ellas son la autoobservación desapasionada, el discernimiento, la concentración y la capacidad de ser conscientes de nosotros mismos y de desidentificarnos de la mente. Para desarrollar todo esto, hay varias prácticas como concentración, meditación, indagación, reflexión, repetición de mantras y de los nombres de Dios etc.

Estas son capacidades importantísimas y constituyen el centro de toda práctica espiritual. Una vez tener estas capacidades desarrolladas en un nivel alto es muy fácil observar, percibir y darse cuenta de los movimientos de la mente y de las emociones y así no permitirlos surgir e identificarnos con ellos; es decir, estas capacidades nos permiten tomar consciencia del movimiento del patrón egoísta desde su primer paso cuando es una ola muy pequeñita y así poder parar el proceso fácilmente antes de convertirse en una ola enorme (que es difícil pacificarla); o bien si no hemos conseguido parar el proceso en su fase principal y surgen los pensamientos y las emociones asociadas, nos permiten estar capaces de no identificarnos completamente con ellos y así tener la oportunidad de actuar adecuadamente para disolverlos.

Además en la fase de preparación rezamos a Dios para que nos ayude a superar el defecto, contemplamos la virtud de paciencia y el amor, hacemos afirmaciones y visualizaciones positivas, nos reflexionamos en los beneficios de la paciencia y las consecuencias de la impaciencia.

 La fase actual

La fase actual es cuando la impaciencia empieza a funcionar o funciona plenamente.

En la fase actual tratamos de mantener un estado muy intenso de alerta, atención plena y presencia para no permitir que la mente juegue descontroladamente y que nos identifique con sus contextos. Con estar alerta y presentes podemos parar el surgimiento de los pensamientos y las emociones en su primer paso que es lo mejor para nosotros;  pero si no somos tan capaces para conseguir esto (que es lo que pasa en la mayoría) logramos quedar como testigos mientras surjan pensamientos o emociones, sin identidficarnos con ellos. Cuando no nos identificamos con los pensamientos y la emociones estos patrones subconscientes no pueden alimentarse y así pierden un poco de su fuerza. Esto es un parte essencial en la disolución del ego.

En realidad cuando hay pensamientos y prestamos plena atención en ellos el proceso mental actual para; y cuando  nuestro estado de alerta y atención plena se relaja el ego de nuevo nos roba la atención inconscientemente y empieza a lanzar pensamientos junto con las emociones asociadas. Así que todo depende de nuestra capacidad de no perder el estado de atención plena; cuando estamos muy enfocados y concentrados en el silencio interior no se pueden surgir pensamientos ya que toda la atención está ocupada. Pero este estado puede conseguirlo frecuentemente y por largo tiempo solo él que tiene una mente sáttvica y ha practicado meditación intensa por muchos años.  Solo un liberado que ha disuelto el ego totalmente no pierde nunca el estado luminoso de auto-atención.

Si una emoción -y los pensamientos relacionados con ella- persisten entonces intentamos tratarlos adecuadamente. Por ejemplo, contemplar en la virtud opuesta de dicha emoción, irnos del lugar donde estamos, repetir un mantra como Om, Om nama Shivay, Om Shanti (paz), rezar a Dios que elimine la emoción (vease ensayo), hacer una afirmación positiva y unas respiraciones profundas, afirmar que somos consciencia y no la mente y el cuerpo, perdonar usando el método de ho-oponopono, tomar flores de Bach etc.

La fase después

La fase después de la manifestación de la emoción negativa o de cualquier trastorno egoísta, donde podemos trabajar con la impaciencia -o con cualquier emoción que haya aparecido en relación con el suceso. Este tema lo trataré en otro ensayo con más detalles, aquí citaré solo unas pautas básicas.

En esta fase es apropiado trabajar con el suceso/asunto/situación que hizo que las emociones y los pensamientos surgiesen. Por la noche asumimos una posición relajada y recordamos el asunto; junto con las imágenes del asunto recordamos también las emociones y así podemos investigarlas y comprenderlas.  Es importante entender porqué surgen estos trastornos egoístas, cómo nos engañan, cómo funcionan en nosotros y con qué deseo, necesidad o creencia están asociados.

Y al final aplicamos una técnica para eliminarlos, por ejemplo oración, visualización, (o oración y visualización juntos), eliminación en los 49 niveles subconscientes, tomar flores de Bach, EFT (tapping), método sedhona, reflexionar en las consecuencias de la emoción negativa y los beneficios de la virtud correspondiente etc... Si hay una creencia errónea que sostiene estas emociones y pensamientos hay que trabajar con esta y cambiarla por la correcta. Hay que trabajar también con el deseo o la necesidad que están relacionados con estos pensamientos y emociones.

 Eliminando  las emociones y factores que están relacionados con la impaciencia

Para eliminar la impaciencia tenemos que eliminar también la ira y el miedo porque estos dos son las emociones que siempre surgen junto con la impaciencia. Recuerda que la impaciencia surge cuando deseamos o queremos algo, cuando nos gusta o no nos gusta algo (este par de gusto-disgusto es solo una modificación del deseo mismo) o cuando tenemos miedo por algo. Y junto con el deseo, el miedo y el gusto-disgusto surge la ira que es también una modificación del deseo; recuerda que detrás de las emociones negativas se halla el deseo como su causa original.

Entonces, si por ejemplo, no hay gula en nosotros también no habrá impaciencia para comer. Esperaremos tranquilos en la mesa hasta que el camarero nos traiga la comida. Por eso, para superar la impaciencia hace falta eliminar también la energía del deseo que es la causa de la impaciencia o para ser más preciso el deseo mismo se transforma en impaciencia así como en ira, miedo, decepción y depresión según las circunstancias.

Y la raíz de todo es el egoísmo, ya que todas las expresiones llamadas ´egoístas´ son solo una expansión de nuestro ego. El ego es el centro en torno al cual giran todas las tendencias egoístas y su naturaleza esencial es el deseo.

Yo deseo, Yo quiero (placer, posesiones, comodidades, éxito, fama, dinero, etc.), Yo tengo miedo, Yo estoy enfadado, Yo tengo prisa, Yo espero, Yo creo, Yo como, Yo siento placer, Yo, Yo, Yo ... todo tiene que ver con nuestro Yo; todo es un proyección y una expansión del Yo que su naturaleza es esencialmente el deseo. Entonces, si eliminamos el Yo, todo el árbol con los patrones y tendencias egoístas se acaba -lo mismo pasará si eliminamos el deseo. 

Pero, para la gran mayoría de la gente le es imposible trabajar directamente con el ego o el deseo. Hace falta mucha preparación así como capacidades espirituales y mentales en un nivel muy alto. En el principio, tenemos que aplicar un Sadhana (programa diario de prácticas espirituales) que nos ayudará a desarrollar virtudes y capacidades mentales y emocionales sin los cuales no podremos avanzar seriamente en el sendero espiritual.

Para que tengas más ideas sobre el trabajo espiritual y la eliminación de la emociones negativas y las tendencias egoístas en general te propongo leer los  siguientes artículos:


miércoles, 9 de septiembre de 2015

LA IRA Y SU ELIMINACIÓN


LA IRA Y SU ELIMINACIÓN
por  Swami Sivananda

La ira hace a todo el mundo su esclavo y su víctima. Destruye la amistad de los íntimos amigos. Hace que las esposas discrepen con sus maridos y hasta los demanden. Excita a todos. En cierta forma domina el mundo entero y el mundo de los Devatas.

La ira destruye la razón y hace que el hombre haga cosas impensables. Intoxicado con la ira, el hombre abusa, insulta y hasta asesina a su padre, hermano, esposa, Guru o rey, y se arrepiente después.

Erradica la ira. Manifiesta la fuerza espiritual interior. Experimenta al Satchidananda Atman. ¡Gloria a aquellos que han erradicado su ira y han alcanzado el conocimiento del Ser!

La ira reside en el Linga Sharira (cuerpo astral) pero pasa al cuerpo físico, del mismo modo en que el agua se filtra a través de los poros de una olla de barro. Así como el calor derrite el plomo, o como el calor y el bórax juntos derriten el oro, también deseo (Kama) yira ( Krodha) - los calentadores de la mente – la funden.

La ira se fortalece por repetición. Si uno la controla en el acto, gana una fuerza de voluntad inmensa. Cuando la ira es controlada, se transmuta en una energía espiritual que puede mover los tres mundos. Así como el calor o la luz se transforman en electricidad, también la ira se transforma en Ojas. La energía toma otra forma. 

La irritación, el ceño fruncido, el resentimiento, la indignación, la rabia, la cólera y la furia son todas variedades de la ira en distintos grados de intensidad. 

La cólera es un disgusto más profundo y vengativo. En un ser puro sólo expresa la culminación de la indignación justificada y sin malicia.
Ira es un término más fuerte que "resentimiento", pero no tan fuerte como "indignación" que se despierta ante una conducta atroz o malvada, ni como "cólera", la furia, la rabia en la que la ira está forjada hasta un punto todavía más alto en el orden de estas palabras. La ira es un sentimiento repentino de disgusto, el resentimiento es una ira persistente, la cólera es una emoción agudizada de la ira.

La ira es un Vritti o modificación que aparece en el lago de la mente cuando las Gunas Rajas y Tamas prevalecen. Es Rajo-Guna Vritti (modificación memtal- emocional). 
Una ola de sentimiento desagradable que surge del Antahkarana, cuando uno se disgusta con otro. 
En otras palabras, es una modificación del deseo o la pasión. Así como la leche se transforma en cuajada, también el deseo se transforma en ira. Es el enemigo más temible de la paz, el conocimiento y la devoción. Es el camino más directo al infierno.

Un hombre alterado comete homicidios. Él mismo no sabe qué está haciendo exactamente. Se vuelve emotivo e impulsivo. Puede decir cualquier cosa. Hace lo que quiere. Una palabra acalorada resulta en pelea y puñaladas. Se enajena. Pierde su conciencia normal momentáneamente. Cae presa de la ira.

La irritación frecuente por cosas insignificantes es una señal clara de debilidad mental. El mantenerte silencioso cuando un hombre abusa de ti o se lleva tu abrigo es una señal segura de fuerza interior. El autodominio o autocontrol es una indicación de gran fuerza mental. Un hombre que se irrita fácilmente es siempre injusto. Es influido por los impulsos y las emociones.

La energía se malgasta enormemente cuando uno se enoja. Todo el sistema nervioso se hace añicos por un arrebato de ira. Los ojos se enrojecen, el cuerpo se estremece, las piernas y las manos tiemblan. Nadie puede controlar a un hombre encolerizado. Adquiere enorme fuerza en ese momento, y como reacción, cae rendido después de cierto tiempo.

Se sabe de casos de mujeres que han matado a sus niños por amamantarlos cuando estaban en un ataque de ira. Varios venenos son arrojados a la sangre cuando uno está enojado. Ardientes flechas oscuras salen disparadas del cuerpo astral. Éstas pueden ser vistas por un clarividente. Según la psicología moderna, todas las enfermedades se originan en la ira. Las enfermedades del corazón, las enfermedades nerviosas y el reumatismo son todos atribuibles a la ira. Lleva unos meses la restauración del equilibrio normal en el sistema nervioso.
~Swami Sivananda


La Ira más Poderosa que los Deseos

Es común considerar a la ira como una consecuencia o contraparte del deseo, ya que aparece generalmente cuando el deseo se frustra. Psicológicamente, los dos están interrelacionados. Aún así, desde el punto de vista del Sadhaka espiritual cuya tarea principal es purificar la mente, la ira es un enemigo más poderoso que el deseo. Es útil analizar la causa de la derrota que tan frecuentemente sufre el Sadhaka cuando lucha contra la ira.

Primero, hay que recordar que el Sadhaka tiene que llevar adelante la pelea contra la ira completamente solo y sin ayuda. En cambio, en su encuentro con Kama (el deseo), tiene la cooperación de la sociedad en su lucha. La opinión pública juega en contra del deseo. Si revela su Kama inadmisible, disminuye la estima de aquellos cuya buena opinión valora. Ser calumniado por detractores hiere la vanidad. Ser reprendido por los amigos es doloroso. Incluso que opinen mal de uno aquellos que le son indiferentes es desagradable. Todos estos pensamientos son ayudas seguras para llevar adelante la pelea mental con Kama. Es muy distinta su condición cuando intenta dominar la ira. La gente no ve mal una explosión de mal humor. Pone como excusa la provocación, y así justifica los reprensibles arrebatos de ira. El público indulgente acepta la provocación como una disculpa atenuante. La sociedad parece mantenerse impávida con brazos cruzados cuando una persona enfadada se irrita, se enfurece o despotrica. Parecería que la "sociedad" va al campamento del enemigo (la ira), y lo incita para que ataque más y más duramente para dominar totalmente a la víctima solitaria. Es común que algunas personas molesten a un hombre que ya está enojado con el fin de divertirse viéndolo enfurecido. Los hombres son tan crueles por naturaleza que se alegran observando las payasadas de un demente, y la diferencia entre una persona enojada y un lunático es solamente el grado de intensidad. El resultado es que el Sadhaka espiritual, cuando es asaltado por su archienemigo, la ira, a menudo es dominado.

En segundo lugar, operan ciertos sentimientos que llevan puesta la capa de virtud y engañan al incauto peregrino espiritual. Uno de ellos es llamado "dignidad o amor propio". Olvidando la verdad fundamental de que el aspirante debe ser igualmente indiferente ante el elogio y la censura, se pone del lado de la "dignidad", que después de todo es un punto de apoyo resbaladizo y poco fiable, y en su preocupación por protegerla, no se da cuenta de la proximidad de un sigiloso enemigo, la ira, hasta que es demasiado tarde. "El amor a la patria", "el deber hacia la propia esposa y niños", "la preocupación por los necesitados y los pobres" son considerados erróneamente como justificativos para enojarse. Cualquiera sea el valor que estas opiniones puedan tener desde el punto de vista de la comunidad o la nación, no deben nublar el conocimiento del Sadhaka espiritual, cuyo único fin es conquistar su mente.

La ira, al igual que la fiebre, es un síntoma que muestra que algo anda mal en el mecanismo interior. La maquinaria mental se recalienta por falta de lubricación en el momento oportuno. El más eficaz de todos los lubricantes es la introspección o la reflexión. Incluso el hombre más enojado se da cuenta de su locura cuando se le pasa el enojo. Es entonces que comienza a reflexionar sobre lo que ha hecho. Si hubiera reflexionado antes de enojarse, no se habría enojado en absoluto. Pero eso sería posible sólo si estuviera habituado a la reflexión y la introspección. Hay que establecer este hábito en el momento oportuno si es que se quiere evitar la ira

CONTROL DE LA IRA 

1.    Controla la ira mediante la práctica de amor, perdón, paciencia y ausencia de egoísmo.

2.    Cuando se controla la ira, ésta se trasmuta en energía mediante la cual podemos mover el mundo entero.

3.    La ira es una modificación de la pasión. Si puedes controlar la lujuria, ya has controlado la ira.

4.    Cuando te enojas, bebe un poco de agua. Esto enfriará el cerebro y calmará los nervios excitados e irritados.

5.   Si encuentras difícil controlar la ira, deja el sitio inmediatamente y haz una caminata rápida. Canta "OM" fuerte, como un león, durante diez minutos, y luego canta " OM SHANTI" (Paz) en forma mental o audible durante cinco minutos. Piensa en la imagen de tu Ishtam. Reza. Repite tu Ishta Mantra (el nombre de Dios que adoras, por ejemplo Om nama Shivay) durante diez minutos. Gradualmente la ira desaparecerá.

6.    Cuenta hasta veinte. Cuando termines de contar, la ira habrá desaparecido.

7.    Trata de cortar la ira cuando quiera emerger desde la mente subconsciente hacia la superficie de la mente consciente. Observa cuidadosamente el pequeño impulso o la pequeña ola de irritabilidad. Entonces, será más fácil controlarla. Toma todas las precauciones. No permitas que explote y asuma una forma desmesurada.  Encuentra la verdadera causa de tu ira y trata de erradicarla.

8.    Si encuentras muy difícil controlarla, deja el lugar inmediatamente y haz una caminata a paso ligero por media hora.

9.    Ruega a Dios. Practica Japa (repetición de un mantra o de nombre de Dios). Medita en Dios. Obtendrás una fuerza inmensa.

10.    Sé cuidadoso en la selección de tu compañía. Ten compañía agradable. Muévete entre Sannyasins, Bhaktas y Mahatmas. Lee el Bhagavad Gita y el Yoga Vasishtha. No desperdicies tu semen.

11. Consume alimentos sáttvicos, leche, frutas, etc. Abandona los alimentos rajásicos, currys y chutneys picantes, la carne, el alcohol y el cigarrillo. El tabaco irrita tu corazón (tabaco-corazón). Produce el veneno de la nicotina.

12..  La pasión es la raíz y la ira el tallo. Tendrás que destruir la raíz primero. Luego el tallo se secará solo. Un hombre apasionado se enoja más. Un Brahmachari que ha cuidado su Semen (Veerya) mantiene siempre su mente equilibrada. Tiene siempre su cerebro fresco.

13.  Si un aspirante ha controlado la ira, la mitad de su Sadhana está terminada. El control de la ira representa también el control de la lujuria. El control de la ira es realmente el control de la mente.

Encuentra la verdadera causa de tu ira y trata de erradicarla. Si un hombre abusa de ti, inmediatamente te enfureces. Tu sangre se calienta. ¿Por qué te sientes ofendido cuando te llaman "perro" o "burro"? ¿Has desarrollado cuatro patas y cola como un perro? ¿Por qué te alteras por pequeñas cosas? Pregúntate: "¿Qué es el insulto? ¿No es acaso una simple vibración en el éter? ¿Soy cuerpo o Atman? Nadie puede perjudicar al Atman. El Atman del abusador y el abusado es una. ¿Logro algo realmente si me desquito? Malgasto mi energía. Hiero los sentimientos de otro hombre. Perturbo y contamino el mundo del pensamiento. Hago verdadero daño al mundo enviando una corriente de odio. Este mundo es irreal. Viviré aquí por poco tiempo solamente. Debo soportar este insulto. Debo perdonarlo. Desarrollaré fuerza mental interior y poder de resistencia". Así puedes erradicar los sentimientos de ira muy eficazmente. Llegará un momento en que no te molestarás por las palabras duras, los abusos y los insultos. No prestarás la más mínima atención si un hombre dice que tal o cual persona ha hablado mal de ti. Simplemente te reirás de la cuestión. Un hombre irritable es muy débil y no tiene ninguna fuerza mental.

Debes tratar de mantenerte fresco aún ante las mayores provocaciones. Si estás hambriento o si sufres de alguna enfermedad, en general te vuelves más irritable. Si tienes algunos problemas, dificultades o pérdidas, te irritas por pequeñas cosas. Si un Sannyasin que vive en una cueva dice que ha controlado la ira, no puedes creerle. Las ondas mentales están reprimidas por un tiempo. No tiene ninguna oportunidad de irritarse. Si sucede algo, si es maltratado, manifestará su ira otra vez. El mundo es la mejor universidad de entrenamiento para el control de la ira.

El aspirante espiritual debe dirigir toda su atención hacia la conquista de este poderoso enemigo. Comida Sáttvica, Japa, meditación regular, oración, Satsanga, servicio, Vichara, Kirtan, práctica de Pranayama y Brahmacharya son algunos de los factores más potentes que allanan el largo camino para erradicar este mal grave. Hay que adoptar un método combinado para su erradicación. Fumar, comer carne y beber alcohol hace a los hombres muy irritables. Por lo tanto, hay que abandonarlos totalmente. Sé cuidadoso en la elección de tu compañía. Deja la compañía que tenga malas cualidades. Habla poco. Relaciónate poco socialmente. Sumérgete en la Sadhana espiritual. Desarrolla Kshama (perdón), Vishva Prema (amor cósmico), Karunya (piedad) y Nirabhimanata (ausencia de egoísmo).

Medita por la mañana durante diez minutos en la virtud de la paciencia. Reflexiona y repite mentalmente la fórmula "OM Paciencia" varias veces por día. Recuerda a los santos y sus vidas. Dite: "Soy paciente ahora. Hoy no me enojaré. Manifestaré la virtud de la paciencia en mi vida cotidiana. Estoy mejorando más y más". Siente que posees un reservorio de paciencia. Piensa en las ventajas de poseer esta virtud y las desventajas de la irritabilidad. Podrás fallar muchas veces pero gradualmente desarrollarás paciencia, y te convertirás en una encarnación de la paciencia.

"Aquél que puede resistir la fuerza del deseo y de la ira antes de dejar el cuerpo, es un Yogui, un hombre bendito". (Gita, Cap. V - 23)
"La bienaventuranza divina yace en aquellos hombres austeros que están libres de deseos y de ira, que han dominado sus mentes, y han tomado conciencia del Ser". (Gita, Cap. V - 26)

No te identifiques con el Vritti de la ira. Cuando aparezca una ola de ira en el lago de la mente, obsérvala como un testigo del Vritti. Sé indiferente. Dite: "Soy testigo de esta modificación. Soy distinto de este Vritti. No tengo nada que ver con esta ola". Entonces el Vritti morirá solo. No te perturbará. La identificación con el Vritti es la causa de los sufrimientos humanos. Identifícate con el Ser. Adopta la postura de un león, como un espectador de las fuerzas mentales animales.

Vive en el espíritu de los dos versos citados anteriormente (Gita, Cap. V -23 y 26). Erradica la ira. Manifiesta la fuerza espiritual interior. Toma conciencia del Satchidananda Atman. ¡Benditos aquellos que han erradicado la ira y han logrado el conocimiento del Ser!

La causa raíz de la ira es la ignorancia y el egoísmo. Debe eliminarse el egoísmo a través de Vichara (la investigación). Sólo entonces uno puede controlar su ira completamente. Mediante el desarrollo de las virtudes opuestas como perdón (Ksama), amor, paz (Shanti), compasión (Karuna), amistad, etc., puede controlarse la ira en gran medida. La fuerza puede reducirse.

 Sólo la realización del Atman (Atma-jnana) puede freír las semillas de los impresiones (Samskaras) de la ira para que no vuelvan a germinar, y así erradicarlas totalmente.

LA IRA en Baghavad Gita
comentarios Swami Sivananda


Arjuna dijo: ¿por qué el hombre comete faltas contra su propia voluntad, Oh Varshneya, como obligado por la fuerza? Gita Cap. III - 36.

El Bendito Señor dijo: es el deseo, es la ira proveniente de Rajo-Guna, que llena todo de vicio y todo lo devora. Sabe que este es tu enemigo aquí (en este mundo). Gita Cap. III - 37.

Comentario: La causa del pecado o la acción equivocada en este mundo es el deseo. La ira es solamente una modificación o forma del deseo. La ira es el deseo mismo. Cuando un deseo no es satisfecho, el hombre se enfurece con aquellos que se interponen como obstáculos en el sendero hacia su satisfacción. El deseo proviene de la cualidad de Rajas. Cuando surge el deseo, genera Rajas e insta al hombre a que trabaje para poseer el objeto deseado. Por lo tanto debes saber que el deseo es el enemigo del hombre en esta tierra.

Este infierno, destructor del ser, tiene tres puertas, la lujuria, la ira, y la codicia. Por eso es que uno debe abandonarlas. Gita Cap. XVI - 21.

Comentario: Lujuria, ira y codicia, estos asaltantes del camino, harán que el hombre caiga en el oscuro abismo del infierno, la miseria y el pesar. Éstas son las tres fuentes de toda miseria. Estas tres constituyen la vía de acceso que conduce al más bajo de los infiernos. Éstas son las enemigas de la paz, la devoción y el conocimiento.

De la ira procede la ilusión, de la ilusión, la pérdida de la memoria; la pérdida de la memoria destruye el discernimiento; destruido el discernimiento, el hombre perece. (Gita Cap. II – 63).


El que es capaz, antes de dejar el cuerpo, de resistir el impulso del deseo y de la ira, es un Yogui, un hombre feliz. (Gita Cap. V – 23).

La bienaventuranza divina está con aquellos hombres austeros que están libres del deseo y de la ira, y que han dominado sus mentes y han experimentado al Ser. (Gita Cap. V – 26).
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LEER La conquista de la ira  por Swami Sivananda

Paz, Luz y Amor




lunes, 18 de febrero de 2013

La acción de las flores de Bach




 Dr. Bach explicó así la acción de las flores:

¿La acción de estos remedios es elevar nuestras vibraciones y abrir canales para la recepción del Ser Espiritual, para inundar nuestra naturaleza con la virtud particular que necesitamos y borrar los defectos que causan dolor. Son capaces, al igual que la música hermosa o cualquier otra cosa de elevación gloriosa que nos da inspiración, para elevar nuestra naturaleza interna y acercarnos a nuestras Almas, de darnos paz y aliviar nuestro sufrimiento. Curan, pero no atacando la enfermedad, sino inundando nuestros cuerpos con las vibraciones de nuestra naturaleza superior, en presencia de la cual la enfermedad se disipa como la nieve al sol. No hay curación real a menos que haya un cambio en la perspectiva con la cual hombre ve el mundo, que da el logro de la paz y de la felicidad interna¿.



 Paz, amor, armonia