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lunes, 3 de abril de 2017

La esencia de espiritualidad ~ Atman Nityananda

Hairakhan Babaji en la cueva sagrada en las colinas de Himalaya*

¡La espiritualidad genuina es morir (psicológicamente) momento a momento e identificarse con el silencio interior, siempre pacífico y dichoso!

¡Es morir a lo ilusorio y nacer a la Verdad! 

NOTA:
la cueva sagrada en las colinas de Himalaya*

Hairakhan Babaji está meditando en la cueva
 En esta cueva en Haidakhan Vishva Mahandam apareció mi amado maestro Haidakahn Babaji,  Tuve la suerte de tener su permiso y bendiciones para meditar durante días y horas en esta cueva sagrada en las estribaciones del Himalaya!

Bhole Baba ki jai!
¡Gloria al Padre Simple, el Señor del Universo!

Jai Mahamaya ki jai!
¡Gloria a la Divina Madre, el Shakti eterno, el poder ilusorio del Señor, creador del Universo!

lunes, 6 de febrero de 2017

Las teorias no nos liberan de la ilusión de la separación ~ Alan Watts



Las teorias no nos liberan de la ilusión de la separación

Compilación del artículo
 ¨La mente no dividida¨  por Alan Watts
publicado en advaitainfo.com 

Para "conocer" la realidad, no puedes colocarte fuera de ella y definirla; debes penetrar en ella, ser ella y sentirla.

Ha habido muchas teorías acerca de la unidad del universo, pero no han librado a los seres humanos del aislamiento del egotismo, del conflicto y del temor a la vida, porque hay un mundo de diferencia entre una inferencia y una sensación.

Es posible razonar que el universo es una unidad sin sentir que es así; es posible establecer la teoría de que nuestro cuerpo es un movimiento en un proceso continuo que incluye a todos los soles y estrellas, y, no obstante, seguir sintiéndonos separados y solitarios, pues la sensación no corresponde a la teoría hasta que hayamos descubierto también la unidad de la experiencia interna. A pesar de todas las teorías, en tanto que estemos interiormente divididos, sentiremos que estamos aislados de la vida.

¨Renunciando a uno mismo, el universo se convierte en mí¨   ~ Sir Edwin Arnold

La filosofía especulativa, tal como la conocemos en Occidente, es casi por completo un síntoma de la mente dividida, del hombre que trata de permanecer fuera de sí mismo y su experiencia a fin de verbalizarla y definirla. Es un círculo vicioso, como todo lo demás que intenta la mente dividida.

La mente dividida y la mente no dividida

Todas las cualidades que admiramos u odiamos en el mundo que nos rodea, son reflejos de nuestro interior, si bien un interior que es también un más allá, inconsciente, vasto, desconocido.

Mientras la mente esté dividida, la vida es conflicto, tensión, frustración y desilusión perpetuos. Los sufrimientos se acumulan, lo mismo que los temores y el hastío. Cuanto más se debate la mosca para salir de la miel, más se adhiere. Bajo la presión de tanta tensión y futilidad no es de extrañar en absoluto que todos los hombres busquen liberación en la violencia y el sensacionalismo, así como en la temeraria explotación de sus cuerpos, sus apetitos, el mundo material y su prójimo. Lo que esto debe de añadir a los dolores necesarios e inevitables de la existencia es incalculable.

La mente dividida se sienta a la mesa y picotea de un plato y de otro, apresurándose sin digerir nada para encontrar uno de ellos mejor que el anterior. Nada le parece bueno, porque en realidad, no saborea nada.

Por otro lado, cuando usted se da cuenta de que vive en este momento, de que es este ahora y ningún otro, de que aparte de éste no hay pasado ni futuro, debe relajarse y saborearlo plenamente, tanto si es un momento de dolor como de placer.

La mente no dividida está libre de esta tensión de intentar siempre permanecer fuera de uno mismo y estar en cualquier parte menos aquí y ahora. Cada momento se vive completamente, y hay así una sensación de plenitud y totalidad.

Es evidente que todo existe para este momento. Es una danza, y cuando bailas no intentas llegar a alguna parte.

El significado y el objetivo de danzar es la danza. Igual que la música, se realiza plenamente en cada momento de su curso. No se toca una sonata para llegar al acorde final, y si el significado de las cosas estuviera simplemente en los finales, los compositores sólo escribirían últimos movimientos.

Cuando cada momento se convierte en una expectativa, la vida queda privada de realización plena y se teme la muerte, pues parece que la expectación debe terminar. Mientras hay vida, hay esperanza..., y si uno vive de la esperanza, la muerte es realmente el fin. 
Mas para la mente no dividida, la muerte es otro momento, completo como todo momento, y no puede ceder su secreto a menos que se viva plenamente...

La muerte

La muerte es el epítome de la verdad de que en cada momento nos vemos lanzados a lo desconocido. Cuando llega la muerte, ya no es posible seguir aferrándose a la seguridad, y cuando el pasado y la seguridad se abandonan, tiene lugar la renovación de la vida. La muerte es lo desconocido donde todos nosotros hemos vivido antes de nacer.

Nada es más creativo que la muerte, puesto que es todo el secreto de la vida. Significa que es preciso abandonar el pasado, que lo desconocido no puede evitarse, que el "Yo" no puede continuar y que, en última instancia, no puede haber nada fijado. Cuando un hombre sabe esto, vive por primera vez en su vida.

Lee todo el aríiculo aquí: advaitainfo.com


jueves, 3 de noviembre de 2016

La verdad es lo primero y lo último / Senda Divina por Swami Sivananda


La verdad es lo primero y lo último 
extracto de Senda Divina por Swami Sivananda

Si me preguntases:“¿Cuál es el primer requisito para la Realización?”, te respondería: “Lo primero, lo segundo y lo tercero; o sea, todo, es la veracidad.” Deja que la Verdad y la pureza iluminen tu camino, guíen tu conducta y modelen tu carácter.
 
Si tu mente es impura, no podrías alcanzar la realización del Ser aunque meditases durante veinte horas diarias. Incluso Yudhishthira tuvo que contemplar el infierno por haber dicho una mentira en una ocasión, a pesar de no ser más que una verdad modificada y tergiversada de hábil manera. En verdad no hay engaño. Lo que se simula es falsedad.
 
La Verdad no puede jamás contradecir a la no violencia al no dañar, puesto que, cuando lo hace, deja de ser verdad, siendo el egoísmo de la persona lo que tiene más poder.
 
Cuando decir la Verdad conduce al deshonor de otro, a dañarle y a causarle dolor, deja de constituir una virtud, convirtiéndose en un pecado mortal. Di cuanto sea verdad. Di cuanto sea agradable. Pero no digas ninguna verdad desagradable, ni ninguna falsedad agradable.
 
La Verdad existe siempre en un estado puro y sin mezcla. La Verdad incluye el autocontrol, la ausencia de celos, el perdón, la paciencia, la amabilidad, el amor. La paz es la Verdad. La Verdad es la paz. Si deseas alcanzar la paz, sé siempre veraz.
La veracidad exalta la mente. Las ideas sublimes y divinas refinan el intelecto. A través de la práctica de la veracidad, el Antahkárana, o la mente, lava su suciedad, brillando como un espejo limpio que refleja la forma divina del Señor con gran resplandor.
 
Todo le va bien a aquel cuyo corazón tiende hacia lo Verdadero. Ningún mal físico ni mental puede asaltarle.
 
Quien tiende hacia la Verdad es poderoso, vive muchos años, lo conoce todo y está siempre encantado con todo, pues se aproxima al Todopoderoso.
El camino de la Verdad es escabroso. Es resbaladizo y afilado como el canto de una cuchilla. Duro es de seguir este difícil sendero. Sólo los gigantes entre las personas espirituales caminan por él hacia la Ciudad de la Perfección.
 
Busca la compañía de almas evolucionadas que caminan por el sendero de la Verdad. Advierte cuidadosamente cuanto ocurra en la fábrica interna de tu mente. Abandona todo tipo de actos mezquinos. Conviértete en un alma noble y magnánima. La nobleza es buena. La magnanimidad es Verdad. Si la gente te toma el pelo, mantente calmado. Nunca respondas. Perdónales. Dirígeles una sonrisa vedántica. Permanece inmóvil como una roca. ¿Lo harás, querido Niranyan?

martes, 29 de marzo de 2016

Identidad del Jiva y de Brahman - (Identidad del alma individual y el Alma Suprema) ~ Swami Sivananda


Identidad del Jiva y de Brahman 
 (Identidad del alma individual y el Alma Suprema)

El alma individual y el Alma Suprema son esencialmente una misma cosa. Ésta es la enseñanza fundamental del Advaita Vedanta. Este concepto no es fácil de entender a primera vista. Maia, o el poder ilusorio de Dios, oculta la naturaleza real del Ser Supremo y hace que un fragmento de éste adopte la apariencia de alma individual, o Jiva. Pero esta condición no es real. No ha tenido lugar ningún cambio real, sino sólo fenoménico. Es un gran misterio.

Una chispa no es más que fuego. Una ola no es más que agua. Un anillo o un brazalete no son más que oro. El príncipe no es más que el futuro rey. De igual modo, el Jiva no es más que el mismo Para Brahman, o lo Absoluto.

En realidad, albergas en ti mismo la mayor Sabiduría. Pero piensas y sientes: «Soy ignorante; no sé nada.» Ello se debe a tu ignorancia,(Avidya). Eres, en realidad, la Belleza de las bellezas. Embelleces todas las formas. Iluminas al sol, la luna y las estrellas. Sin embargo, te dejas atraer por un simple color. Te has
convertido en esclavo de la forma física. ¡Qué estado tan triste y deplorable! Eres, en realidad, el Emperador de emperadores. Pero te has convertido en un pordiosero, debido a tus innumerables deseos. Eres realmente lo Infinita. Y, sin embargo, piensas: «Tengo un metro ochenta de altura», debido a tu identificación con el cuerpo. Estás realmente más allá del tiempo. Eres la eternidad, pero afirmas: «Tengo treinta años.» Eres verdaderamente inmortal. Yama, el Señor de la muerte, te teme terriblemente. Corre de un lado a otro para cumplir tus órdenes. Y, sin embargo, temes a la muerte. Elévate por encima de todas las limitaciones y realiza: «Soy el infinito Brahman. »

Llena tu mente de pensamientos divinos. Piensa en Brahman. Reflexiona sobre Brahman. Medita acerca de Brahman. Dedícate únicamente a Brahman (Brahmaparaiana). Refúgiate en Brahman. Conversa siempre acerca de Brahman con otros aspirantes. Sumérgete en Brahman. Establécete en Brahman. Deja que toda tu
mente y Prana se absorban en Brahman. En esto consiste el Sádhana vedántico (también llamado: Brahmabhiasa, o Brahma-chintana).
 

jueves, 1 de octubre de 2015

Las olas y el océano son uno - Nosotros y Dios somos uno por Atman Nityananda


Las olas y el océano son uno - Nosotros y Dios somos uno

Las olas son uno con el océano. Ambos son agua de mar. Las olas son sólo una expresión del océano. El océano es permanente y las olas son impermanentes. El océano es el sustrato y las olas el fenómeno que aparece debido a y en el sustrato. Pero las olas nunca dejan de ser el océano.

Del mismo modo somos una ola en el océano de consciencia-dichosa. Nosotros, como seres humanos somos los dos: el océano de consciencia-dichosa y la ola -una entidad cuerpo-mental.

Entre el cuerpo y la consciencia surge el ego. El cuerpo y el ego son insensibles, no permanentes, cambiantes y sujetos a la muerte. La consciencia es auto-existente, sensible, inmortal y eterna y es el sustrato permanente en que aparecen las olas no permanentes, es decir, los seres humanos como entidades cuerpo-mentales y todos los demás seres.

Debido al ego no nos damos cuenta de que somos no sólo la ola impermanente (la entidad cuerpo-mental), sino también el océano de la consciencia-dichosa.

El ego nos hace percibir y creer que somos una entidad separada que existe independiente de su sustrato -la consciencia.

El ego nos hace creer que la consciencia es una característica de la entidad cuerpo-mental; por lo tanto no nos damos cuenta de que la consciencia es infinita, ilimitada, indestructible y que es la esencia común en cada uno de nosotros, y el sustrato común de todos los seres, de la misma manera que el océano es el sustrato común de todas las olas.

El agua de cada ola es el agua del océano. No hay muchas aguas ni muchos océanos. Hay muchas olas pero hay sólo un agua que aparece como distintas olas. La única agua aparece como muchas olas; cada ola aunque pueda tener diferente forma y tamaño está hecha de la misma agua.

Del mismo modo, la esencia de cada uno de nosotros es la ilimitada, infinita consciencia-dichosa. No hay muchas consciencias; cada ser no tiene su propia consciencia individual o personal. La única conciencia indivisa, ilimitada y sin forma se expresa en las infinitas formas-olas (todos los seres). Hay muchos cuerpos y muchas mentes; cada ser humano es una ola cuerpo-mente diferente, pero la consciencia única-no dual es el sustrato común de todos los cuerpos y mentes.

No hay separación entre nosotros y la consciencia ni entre unos y otros. Todos somos expresiones de la única, indivisa e infinita consciencia y esta misma consciencia somos. Somos a la vez la ola y el océano, la forma y la no-forma, lo finito y lo infinito; somos la forma finita por un corto tiempo y lo informe infinito, la consciencia, para siempre.

Pero el ego crea en nosotros la ilusión de que somos sólo el cuerpo y la mente, que la consciencia está limitada al cuerpo y la mente, que la consciencia es algo individual y personal distinto de la consciencia de nuestros semejantes.

Por lo tanto, todo el proceso de la espiritualidad es darnos cuenta de que no sólo somos la ola, sino también el océano; que somos no sólo la apariencia (una forma de cuerpo-mente limitada), sino también el sin forma espacio vacío de la consciencia eterna que nunca nace y nunca muere. La consciencia está más allá del nacimiento y la muerte y es libre de cualquier tipo de limitación y sufrimiento; es un océano de paz y bienaventuranza ilimitada y eterna.

La realización de la unicidad de la ola-hombre con la consciencia-océano puede tener lugar cuando el factor que crea la ilusión de la separación (el ego) deja de existir en nosotros. Podemos superar la ilusión temporalmente por medio de profunda meditación y Samadhi y permanentemente con la completa disolución del ego. Libres del ego experimentaremos para siempre y sin interrupción alguna la bienaventuranza y la paz eterna de nuestra esencia.

Paz, Luz y Amor

martes, 16 de junio de 2015

Dios es paz por Swami Sivananda


La paz es un atributo divino. Es una cualidad del alma. No puede permanecer en personas codiciosas. La paz llena el corazón puro. Abandona al lujurioso. Huye del egoísta. Es un ornamento del Paramahamsa.

Puedes estar en circunstancias completamente adversas. Puedes permanecer en medio de calamidades, problemas, tribulaciones, dificultades y penas, y aún así gozar de armonía y paz interior si descansas en Dios retirando los sentidos, aquietando la mente y erradicando sus impurezas. El Señor Jesús fue perseguido de muchas formas. Fue crucificado y ¿qué dijo a pesar de ello? “Oh, Señor, perdónalos, no saben lo que están haciendo”. ¡Qué sereno estaba, aún cuando su vida estaba en juego! Gozaba de paz interior. Ninguna pena o calamidad podía tocarlo.

La paz profunda y verdadera es independiente de las condiciones externas. La paz estable y real es una calma estupenda del Alma Inmortal interior. Si puedes descansar en este océano de Paz, todos los ruidos usuales del mundo difícilmente puedan afectarte. Si entras en el silencio o la maravillosa calma de la paz divina aquietando la bulliciosa mente, restringiendo los pensamientos y retrayendo los extrovertidos sentidos, todos los ruidos perturbadores se apagarán. Puede que pasen autos por la calle, que los niños griten a más no poder, que los trenes pasen delante de  tu casa, que varios molinos trabajen en tu vecindario y aún así ninguno de esos ruidos te perturbará en lo más mínimo.

Felicidad es ese estado interno de goce perenne, satisfacción perfecta y paz suprema donde no hay anhelo ni deseo, ni euforia ni pesar, ni dolor ni pena. 

Hay sed, hambre y pasión en los hombres y animales. Aquí encuentras agua, bebidas, refrescos y jugos de frutas, comida de diversas clases y mujeres hermosas. Para satisfacer el deseo de la visión, tienes montañas, lagos, manantiales, ríos, océanos, flores, etc. Debe haber algo también que pueda dar Nitya Akhanda Sukha a los hombres, que pueda satisfacer el deseo común en los hombres. Ese algo invisible y oculto es Dios, la personificación de la Beatitud, la Paz, Prem (Amor) y Conocimiento.

La Inteligencia o el Poder invisible que yace oculto detrás de nombres y formas es Dios. Es ese Poder enorme el que gobierna nuestra vida diaria. Es este gran poder (el Antaryamin o Regente Interior) el que gobierna la mente y todos los órganos internos de la máquina humana. Los Shrutis declaran: “Ayam Atma Shantah - Este Atman es paz”. La paz es un poder móvil. Es una fuerza viva. Es la única realidad. Realiza esta paz y sé libre.

La vida en este plano físico es sólo una preparación para la vida eterna de alegría y deleite duradero que viene cuando uno obtiene el conocimiento del Ser mediante la meditación intensa y constante después de purificar la mente. Esta vida inmortal de deleite supremo es descripta como el “Reino de los Cielos” en la Biblia, reino que está en tu interior, en tu propio corazón.

~Swami Sivanapaz

jueves, 26 de febrero de 2015

Somos consciencia, el «Yo» y el «Mío» son ideas falsas - cap. 77 por Sri Nisargadatta Maharaj


Somos consciencia, el «Yo» y el «Mío» son ideas falsas
capitulo 77 de libro ''Yo Soy Eso'' por Sri Nisargadatta Maharaj  
 
Int: Yo estoy muy apegado a mi familia y a mis posesiones. ¿Cómo puede
conquistar este apego?

Mah: Este apego nace junto con la sensación de «yo» y «mío». Encuentre el verdadero significado de estas palabras y será libre de toda esclavitud. Usted tiene una mente que se expande en el tiempo. Una tras otra, todas las cosas le acontecen, y queda el recuerdo. No hay nada malo en ello. El problema surge solamente cuando el recuerdo de los dolores y los placeres pasados —que son esenciales a toda vida orgánica— permanece como un reflejo, dominando el comportamiento. Este reflejo toma la forma de «yo» y usa el cuerpo y la mente para sus propósitos, que son invariablemente alguna búsqueda del placer o alguna huida del dolor. Cuando usted  econoce el «yo» como es, un paquete de deseos y de temores, y la sensación de «mío», como abarcando a todas las cosas y gentes necesitadas para el propósito de evitar el dolor y de asegurar el placer, ve que el «yo» y lo «mío» son ideas falsas, que no tienen ningún fundamento en la realidad. Creadas por la mente, gobiernan a su creador mientras él las toma por verdaderas; cuando se cuestionan, se disuelven. El «yo» y lo «mío», puesto que no tienen ninguna existencia en sí mismos, necesitan un soporte que encuentran en el cuerpo. El cuerpo deviene su punto de referencia. Cuando usted habla de «mi» marido y de «mis» hijos, entiende el marido del cuerpo y los hijos del cuerpo. Abandone la idea de ser el cuerpo y hágase cargo de la pregunta: ¿quién soy yo? Inmediatamente se pondrá en movimiento un proceso que le devolverá a la realidad, o, más bien, que llevará la mente a la realidad. Solamente, no debe tener miedo.

Int: ¿De qué voy a tener miedo?

Mah: Para que la realidad sea, las ideas de «yo» y «mío» deben partir. Partirán si las deja partir. Entonces reaparece su estado natural, en el que usted no es ni el cuerpo ni la mente, ni el «yo» ni lo «mío», sino que está en un estado de ser completamente diferente. Es pura presenciación de Ser, sin ser esto o eso, sin ninguna identificación de sí mismo con nada en particular, o en general. En esa pura luz de la consciencia no hay nada, ni siquiera la idea de nada. Hay solo luz.

Paz, Luz y Amor