jueves, 26 de febrero de 2015

Somos consciencia, el «Yo» y el «Mío» son ideas falsas - cap. 77 por Sri Nisargadatta Maharaj


Somos consciencia, el «Yo» y el «Mío» son ideas falsas
capitulo 77 de libro ''Yo Soy Eso'' por Sri Nisargadatta Maharaj  
 
Int: Yo estoy muy apegado a mi familia y a mis posesiones. ¿Cómo puede
conquistar este apego?

Mah: Este apego nace junto con la sensación de «yo» y «mío». Encuentre el verdadero significado de estas palabras y será libre de toda esclavitud. Usted tiene una mente que se expande en el tiempo. Una tras otra, todas las cosas le acontecen, y queda el recuerdo. No hay nada malo en ello. El problema surge solamente cuando el recuerdo de los dolores y los placeres pasados —que son esenciales a toda vida orgánica— permanece como un reflejo, dominando el comportamiento. Este reflejo toma la forma de «yo» y usa el cuerpo y la mente para sus propósitos, que son invariablemente alguna búsqueda del placer o alguna huida del dolor. Cuando usted  econoce el «yo» como es, un paquete de deseos y de temores, y la sensación de «mío», como abarcando a todas las cosas y gentes necesitadas para el propósito de evitar el dolor y de asegurar el placer, ve que el «yo» y lo «mío» son ideas falsas, que no tienen ningún fundamento en la realidad. Creadas por la mente, gobiernan a su creador mientras él las toma por verdaderas; cuando se cuestionan, se disuelven. El «yo» y lo «mío», puesto que no tienen ninguna existencia en sí mismos, necesitan un soporte que encuentran en el cuerpo. El cuerpo deviene su punto de referencia. Cuando usted habla de «mi» marido y de «mis» hijos, entiende el marido del cuerpo y los hijos del cuerpo. Abandone la idea de ser el cuerpo y hágase cargo de la pregunta: ¿quién soy yo? Inmediatamente se pondrá en movimiento un proceso que le devolverá a la realidad, o, más bien, que llevará la mente a la realidad. Solamente, no debe tener miedo.

Int: ¿De qué voy a tener miedo?

Mah: Para que la realidad sea, las ideas de «yo» y «mío» deben partir. Partirán si las deja partir. Entonces reaparece su estado natural, en el que usted no es ni el cuerpo ni la mente, ni el «yo» ni lo «mío», sino que está en un estado de ser completamente diferente. Es pura presenciación de Ser, sin ser esto o eso, sin ninguna identificación de sí mismo con nada en particular, o en general. En esa pura luz de la consciencia no hay nada, ni siquiera la idea de nada. Hay solo luz.

Paz, Luz y Amor