Meditación a través de sentir el cuerpo
Sentir el cuerpo es una manera sencilla de desidentificarnos y liberarnos de la mente y de los pensamientos y llegar a una atención y conciencia conscientes, a la conciencia de que existimos y a la conciencia de la presencia interior silenciosa, (que es nuestra verdadera naturaleza, siempre pacífica, plena, libre y dichosa).
La mayor parte del día nos identificamos con los pensamientos, las emociones y las experiencias sensoriales. La identificación ocurre principalmente a través de los pensamientos e incluye también el «robo» de la atención por parte del ego. Una de las maneras más fáciles y eficaces de desidentificarnos de los pensamientos, adquirir el control de la atención y adquirir conciencia de la presencia interior silenciosa, es retirar la atención de la mente y dirigirla hacia nuestro cuerpo. Mediante la conciencia consciente del cuerpo adquirimos conciencia de nuestra existencia y de la presencia interior silenciosa.
El proceso para desidentificarnos de los pensamientos (pero también de cualquier otra cosa con la que estemos identificados) y llegar a la conciencia del silencio interior es sencillo y no requiere esfuerzo. Simplemente retiramos la atención de la mente y la llevamos al cuerpo, sintiendo conscientemente nuestro cuerpo. Al sentir nuestro cuerpo entramos en contacto con la sensación de que existimos y con la presencia interior silenciosa, que está siempre presente, pacífica y dichosa, pero no le prestamos atención tanto por ignorancia como por el movimiento continuo de la mente y nuestra identificación con la mente y las experiencias sensoriales. A través de mi experiencia he encontrado que, para que el traslado de la atención hacia donde queremos se produzca fácil y sin esfuerzo, nos ayudan pequeñas frases, ya sea en forma de afirmación o en forma de pregunta. En cuanto pensamos la frase, nuestra atención va sin esfuerzo hacia aquello en lo que pensamos y adquirimos conciencia de aquello que queremos, sin ningún esfuerzo.
En este caso he elegido cuatro frases que nos ayudarán a desidentificarnos de la mente y a hacernos conscientes de la presencia interior silenciosa en el centro de nuestra existencia.
Pueden utilizar el proceso que propongo a continuación tanto para hacer Meditación sentada como en cualquier momento durante el día para volver a la conciencia de la presencia interior silenciosa (autoconciencia) y permanecer en contacto con la paz, la plenitud de nuestra verdadera naturaleza. La práctica de este método en casa nos ayudará a aplicarlo más fácil y eficazmente también durante el día. Recuerdo que para obtener resultados con cualquier método que hayamos decidido aplicar, debemos practicarlo de manera constante y sistemática hasta que se vuelva automático.
La aplicación práctica
Digan mentalmente cada frase y sientan tranquilamente. Digan:
· «Siento el cuerpo» y siente el cuerpo,
· «Siento que existo» y siente que existes,
· «Siento el silencio» y siente el silencio,
· «Permanezco en el silencio» y permanece en el silencio como el silencio
Pueden decir las frases también en forma de pregunta-interrogación.
Pregúntate:
· «¿Puedo sentir mi cuerpo?» Y siente tu cuerpo,
· «¿Puedo sentir que existo?» Y siente que existes,
· «¿Puedo sentir el silencio?» Y siente el silencio,
· «¿Puedo permanecer en el silencio?» Y permanece en el silencio como el silencio.
Con la última frase llegamos a la conciencia del silencio interior y permanecemos allí sin intentar nada más para ello. Si nuestra atención se va hacia otro lugar, volvemos a decir la primera frase, «¿Puedo sentir mi cuerpo?» y entramos en contacto con el cuerpo y continuamos con las demás frases hasta que volvamos a entrar en contacto con la sensación de existir y con la presencia interior silenciosa. Cada vez que nuestra atención se vaya, volvemos a hacer todo el proceso desde el principio, comenzando con la primera frase, «¿Puedo sentir mi cuerpo?» o «Siento mi cuerpo» y continuamos con las demás.
Cuando estén en conciencia del silencio y vean que se tensan para concentrarse más en el silencio, o se tensan para permanecer en contacto con el silencio, les ayudará a relajarse la siguiente pregunta-interrogación: «¿Qué necesito intentar para experimentar el silencio?» «¿Es cuestión de esfuerzo experimentar el silencio?» o «¿Necesito esforzarme para sentir el silencio dentro de mí?»
Recuerden que la receta del éxito es la práctica diaria continua, la determinación firme y la voluntad de alcanzar nuestros objetivos, la confianza en uno mismo, la paciencia, la perseverancia y la resistencia ante las dificultades.
~~~ ~~~ ~~~
