martes, 12 de julio de 2016

La ignorancia es el ego mismo / Atman Nityananda

La ignorancia es el ego mismo

El ego crea la ilusión de que somos el cuerpo y el sentido de separación de Dios, los semejantes y otros seres.

El ego que su la naturaleza es el deseo, dirige constantemente la mente hacia los objetos y obstruye nuestra capacidad de discernir lo real de lo irreal.

Por lo tanto fallamos dar cuenta de que somos la consciencia que es más allá del cuerpo y de la mente, siempre libre, pacífica y dichosa.

Y esto resulta al identificación total con la mente egotista que causa la miseria, el dolor y el sufrimiento.

Necesitamos conocimiento correcto y practicar con sinceridad, regularidad y diligencia por mucho tiempo con el fin de disolver el ego pluralizado y darse cuenta de nuestra naturaleza divina y expresarla en este mundo!

jueves, 7 de julio de 2016

Om! Auto-Conciencia vs. Identificación / por Nityananda Atman


Auto-Conciencia vs. Identificación
La Conciencia de Sí mismo, la medicina de la paz y la dicha eterna
 
Nuestro ego se ha ido desarrollando por su contacto con los objetos sensoriales. Es por eso que su tendencia natural es la de correr hacia fuera en el mundo de los objetos para tener algún tipo de experiencia sensorial. Es adictivo a los placeres creados por el contacto de la mente con las percepciones sensoriales. Esta tendencia hacia el exterior del ego hace que nuestra mente y la atención se muevan juntas con el ego hacia el exterior. La atención que es la luz de la conciencia se refleja en buddhi (intelecto) y hace posible la percepción y la experiencia de las cualidades de los objetos.

Debido a la naturaleza deseosa del ego nuestra mente es sobre todo extrovertida, moviéndose de un sentido a otro y de un objeto a otro. Como un mono siempre se está moviendo de aquí para allá en busca de nuevas experiencias placenteras o repetir aquello a lo que es adictivo. Sólo por un tiempo se relaja y se tranquiliza, al tiempo que disfruta de su objeto deseable; debido al hecho de que la mente se calma y se enfoca en el momento del disfrute de un objeto deseable tenemos la oportunidad de experimentar junto con el placer cierto grado de felicidad, alegría y paz que no vienen del objeto, sino de nuestra Alma. Cuando la mente se vuelve aquietada y enfocada refleja de forma natural la paz y la dicha de nuestra alma, pero debido a la falta de discernimiento no somos capaces de reconocer esto y creemos que nos sentimos felices y contentos por la experiencia sensorial placentera.

Por lo tanto, la mente es predominantemente extrovertida debido a los impulsos del ego que busca mejores y más intensas experiencias placenteras en el mundo. El movimiento del ego es hacia abajo y hacia afuera. Esta actitud se apoya en los gunas (cualidades) rajas y tamas. Tamas oculta nuestro verdadero Ser o Sí mismo y arrastra nuestra atención hacia el cuerpo denso y el ego, y rajas causa la extroversión, el movimiento, la distracción y la pasión en la mente. Si queremos experimentar la paz, la felicidad y la libertad de nuestra verdadera naturaleza tenemos que dirigir nuestra atención y mente en la dirección opuesta, hacia adentro y hacia arriba. Para lograrlo hay que purificar nuestra mente de tamas y rajas, disolver las tendencias egoicas y practicar la meditación.

Nuestro ego quiere experiencias sensoriales placenteras pero nuestro ser más profundo quiere armonía, felicidad, libertad, amor, paz. Nuestro ego por naturaleza quiere correr siempre hacia el exterior, hacia los objetos y esta tendencia del ego mantiene nuestra atención y la mente también hacia el exterior, en movimiento y distracción, disipando así nuestra energía y provocando desequilibrios, sufrimiento emocional y enfermedades.

Cuando oímos la buena noticia de que la felicidad, la libertad, el amor y la paz se pueden encontrar en nuestro corazón ya estamos fuertemente condicionados por las tendencias y patrones egoicos. Debido a la fuerza de la costumbre y la acumulación de los gunas rajas y tamas nuestro ego impulsa fuerte y compulsivamente nuestra mente y atención hacia los objetos. El ego tiene una enorme capacidad de identificarse con los objetos y sus representaciones mentales (pensamientos, imágenes) y se proyecta sobre ellos por el poder de la imaginación del placer ilusorio o sensaciones agradables que espera disfrutar. Mediante la identificación y la proyección el ego manipula nuestro Buddhi y lo utiliza como le place. El intelecto (Buddhi) es la parte más alta de la mente que normalmente debería ser el auriga (conductor del carro) de la mente y los sentidos.
Esto se simboliza en esta imagen de Arjuna y Krishna en medio de la batalla 

El auriga (Arjuna) simboliza el Buddhi sáttvico (no el buddhi impuro que es la condición de la mayoría de los seres humanos) que tiene el control sobre el cuerpo (el carro), la mente-manas (las riendas) y los sentidos (los caballos) y que lucha para matar las tendencias y patrones egoicos. Sri Krishna simboliza la Consciencia Pura, que empodera al Buddhi y permanece como el testigo de esta batalla interior entre el Yo superior (el Buddhi sáttvico dotado con el reflejo de la Consciencia) contra el yo inferior impuro (la mente y ego rajotamásicos). El campo externo de batalla en la que acontece la lucha entre Arjuna (Buddhi sáttvico) y sus parientes (los innumerables egos), simboliza el campo de batalla interno, que es la lucha entre el Yo superior contra el yo inferior, que es un agregado de innumerables tendencias egoístas, (deseos, ira, miedo, codicia, impaciencia, arrogancia, orgullo, envidia, celos, depresión, gustos, disgustos, atracción-repulsión o aversión). Esta es la gran batalla de la vida entre las energías inconscientes más bajas y las energías de la luz (Consciencia).

El ego, con sus innumerables expresiones se simboliza en la mitología griega como la Medusa, que se describe como una mujer humana alada con una cara terrible y con serpientes venenosas vivientes en lugar de cabellos. Perseo (el Yo superior, el buddhi sáttvico) es el héroe griego que mató a la medusa (el ego) y la Diosa Athenea simboliza la Consciencia inteligente que ayuda a Perseo a matar al ego.

Sin embargo, debido al gran desarrollo del ego nuestro buddhi (intelecto) en vez de ser el conductor del carro de la mente inferior, los instintos y el ego se ha convertido en su sirviente. El buddhi (intelecto) es utilizado por el ego para inventar innumerables formas de entretenimiento y experiencias placenteras. Nuestra civilización moderna sólo es una industria que crea innumerables objetos y formas para la satisfacción sensorial.

Por lo tanto, aunque hemos oído que la felicidad, la plenitud y la libertad se encuentran en nuestro corazón donde brilla nuestra verdadera naturaleza y que para experimentarlas sólo tenemos que dirigir nuestra mente y atención hacia ello, lo encontramos extremadamente difícil debido al hábito que dirige compulsivamente nuestra atención hacia el exterior y la resistencia del ego que quiere seguir experimentando el placer a través de objetos y especialmente el placer sexual, la comida y cualquier otra sustancia que consumimos a través de la boca.

Estamos en una situación en la que una parte de nosotros quiere la felicidad, la libertad, la plenitud y la otra (el ego deseoso) placeres sensoriales. Queremos impulsar nuestra atención y la mente hacia adentro, hacia nuestra esencia y el ego compulsivamente las conduce hacia el exterior a través de las avenidas de los sentidos. El ego no quiere abandonar sus placeres de ninguna manera. Por otra parte el ego intenta todo lo posible para engañar y convencernos de que hay que seguir dándole permiso para tener los mismos placeres que solía tener hasta ahora. También trata de crear gran cantidad de sufrimiento emocional con el fin de decepcionarnos y hacer que abandonemos nuestro esfuerzo y práctica para realizar nuestra belleza, libertad y felicidad eternas.

 Así, el punto central de la espiritualidad es hacer que la mente sea introvertida. La mente puede ser fácilmente introvertida si nuestro ego estuviera dispuesto a abandonar los placeres sensoriales; pero esto no es natural para el ego, ya que el ego ha sido desarrollado por la repetición de las experiencias placenteras, ya que la naturaleza innata del ego es la búsqueda de experiencias sensoriales y placer. Así que no podemos esperar que el ego dejará de buscar el contacto con los objetos y la experiencia de los placeres.

Por lo tanto, con el fin de hacer que la mente se vuelva hacia adentro tenemos que encontrar maneras de conquistar nuestra mente inferior egoica y finalmente disolverla. Nuestro esfuerzo en todo momento es evitar la identificación con los patrones mentales y emocionales egoicos y mantener nuestra atención bajo control consciente. El ego continuamente intenta robar nuestra atención y hacer que nos identifiquemos con algún patrón mental y emocional o un objeto externo y nuestro trabajo es ser conscientes de este proceso del ego, para evitarlo y utilizar nuestra mente y atención conscientemente y dirigirlas hacia nuestra esencia que es el inamovible sustrato silencioso de todas las experiencias.

Nuestro objetivo más importante en la espiritualidad es evitar la identificación con el yo egoico y el olvido de nuestro verdadero Ser. El olvido es la muerte real, dice el gran Advaitin Jñani Adisankaracharya en su libro Vivekachudamani. Todos nuestros problemas se basan en el olvido y la identificación con el yo egoico que siempre busca los placeres en el mundo de los sentidos.
Adisankaracharya


"80. Aquél que ha matado al tiburón del deseo con la espada de la emancipación espiritual, después de haberse liberado de la pasión; no encontrará ningún obstáculo para atravesar el océano del Samsara.
81. Has de saber que la muerte le sobreviene rápidamente al hombre necio que camina por los terribles senderos del placer sensual. Mientras aquel que camina siguiendo las instrucciones y los buenos consejos de un verdadero Gurú (Satguru) entregándose en su servicio, alcanza su meta final; de esto puedes estar seguro.
82. Si de verdad tienes un profundo anhelo por alcanzar la liberación, apártate de los objetos de los sentidos como si se tratase de veneno, y cultiva cuidadosamente las virtudes del néctar de la alegría, la compasión, el perdón, la firme determinación, la calma y el auto-control.
321. Jamás se debe descuidar la constante atención a Brahman. Bhagavan Sanatkumara, que es el hijo de Brahma, ha dicho que el descuido es la muerte misma.''
~ Vivekachudamani de Adisankaracharya 

Por lo tanto la medicina preventiva es el Auto-recuerdo (recuerdo del Ser) y el cese de la identificación con el ego y sus innumerables patrones o tendencias; el Auto-recuerdo significa permanecer conscientemente en nuestra esencia (nuestro verdadero Ser), girando nuestra atención y la mente hacia ella. Sin embargo, para hacer esto hay que recordarlo, por eso lo llamamos Auto-recuerdo que es un término sinónimo de Auto-conciencia o conciencia de Sí mismo.

Todas las otras prácticas que hacemos, tienen como centro y objetivo principal el cese de la identificación y el desarrollo de la conciencia de Sí mismo. No podemos tener ningún progreso real en la meditación y la experiencia de una mayor y permanente paz y felicidad si continuamos identificados con el yo egoico. No podemos observar y descubrir los trucos y tendencias del ego y ser libres de ellos si siempre estamos identificados con él. Una cierta distancia es necesaria con el fin de observar los patrones psicológicos, para entender cómo funcionan, ver cómo nos mantienen bajo su dominio y cómo roban nuestra atención. El siguiente paso es llevar a cabo ciertos métodos o técnicas que eliminen estos patrones de nuestra psique. La disolución de cada tendencia del ego crea más espacio libre en nosotros y nos da más libertad para mantenernos desapegados de los patrones egoicos y más en la conciencia de Sí mismo.

Este es un proceso doble. Cuantas más tendencias egoicas disolvamos más podemos seguir estando alertas, vigilantes, desapegados y Auto-conscientes (conscientes de Sí mismo); y cuanta más Auto-conciencia desarrollamos más seremos capaces de evitar la identificación con el yo egoico, permanecer como observadores desapegados de los patrones egoicos y disolverlos con los medios adecuados, ya sea a cada momento durante el día o aplicando cada mañana y tarde o cualquier otra parte del día que tenga tiempo algún método específico para la disolución de las tendencias egoicas.

Todo el proceso del yoga o auto-conocimiento es liberar nuestra mente de lo que la mantiene extrovertida y apegada a las experiencias sensoriales y los placeres sensuales; es entrenar nuestra mente para que permanezca conscientemente en su fuente (la conciencia) y observe con desapasionamiento los movimientos del yo egoico y se disuelvan las tendencias y energías egoicas. La tarea final es disolver las tendencias egoicas tanto como sea posible con el fin de ser capaces de hacer una profunda meditación o auto-indagación ininterrumpida por la cual la mente será absorbida totalmente en su origen (la conciencia). En la profunda absorción prolongada (Nirvikalpa Samadhi) el ego se disuelve por completo y para siempre y así nos establecemos en nuestra verdadera naturaleza; vivimos en la Unidad con nuestra Belleza eterna experimentando sin esfuerzo la paz y la dicha eterna. Aquel que está libre de ego y su mente está establecida en su origen (Conciencia, Atman, Brahman) es un liberado (Jivanmukta), está libre del placer y del dolor ¡y experimenta siempre la paz y dicha eternas!


Extraído del Bhavavad Gita, Capítulo V, versos 18-28 ~ traducción por Swami Sivananda

18. Los sabios miran de igual manera (con igualdad) a un erudito brahmin, a una vaca, a un elefante, a un perro y un paria.
19. Incluso aquí en este mundo el cautiverio del nacimiento y la muerte es vencido por aquellos cuya mente permanece en igualdad; Brahman es perfecto e idéntico en todos; por consiguiente, ellos están establecidos en Brahman.
20. El conocedor de Brahman, el que está establecido en Brahman, cuyo intelecto es firme y no está confundido, no se regocija al recibir objetos agradables, ni se aflige cuando recibe objetos desagradables (ecuanimidad).
21. Con el yo desapegado de los objetos externos él descubre la felicidad en el Ser (Atman, Brahman); con el yo dedicado a la meditación de Brahman alcanza la felicidad eterna.
22. Los placeres que nacen de los objetos sensorios y que tienen principio y fin, son en realidad la causa de la miseria. Por eso, ¡oh Arjuna!, los sabios no se regocijan en ellos.
23. En este mismo mundo, antes de liberarse del cuerpo, aquel que resiste* los impulsos nacidos del deseo y la ira, es un Yogui y es un hombre feliz.

Comentario: resiste*: no sólo resiste, sino que también ha disuelto el deseo y la ira de su psiquis. Véase más abajo en los versículos 26 y 28 que dice: "libre del deseo, el miedo y la ira"...

24. Aquel yogui cuya felicidad es interna, cuyo regocijo es interno, cuya iluminación es interna. se identifica con Brahman y alcanza la liberación absoluta (Moksha).
25. Aquellos cuyos pecados han sido destruidos, cuyas dualidades (percepción de dualidades o experiencia de los pares de opuestos) se han desvanecido, que han logrado el control mental y están dedicados al bienestar de todos ― estos sabios obtienen la libertad absoluta (Moksha).
26. Para aquellos ascetas auto-controlados que están libres del deseo y la ira, que han controlado sus pensamientos y que han realizado el Sí mismo, la libertad absoluta (o la dicha de Brahma) existe en todas partes.
27. Apartando la percepción de (todos) los objetos externos y fijando la mirada en el entrecejo, manteniendo iguales las respiraciones entrantes y salientes que se mueve dentro de las fosas nasales,
28. Con los sentidos, la mente y el intelecto siempre controlados, teniendo la liberación como su meta suprema, libre del deseo, el miedo y la ira, el sabio se libera para siempre.
29. Aquel que Me conoce como el disfrutador de sacrificios y austeridades, el gran Señor de todos los mundos, y el amigo de todos los seres, alcanza la paz.
De esta manera, en los Upanishads del glorioso Bhagavad Gita, la ciencia de lo Eterno, la Escritura del Yoga, el diálogo entre Sri Krishna y Arjuna finaliza el quinto discurso titulado:

"El Yoga de la Renuncia a la Acción"

Bolo Sri Krishna Bhagvane ki jai !
Jai Mahamaya ki Jai !
Bhole Baba ki jai !

martes, 5 de julio de 2016

¿ES EL EGO UN PENSAMIENTO? por Atman NItyananda


¿ES EL EGO UN PENSAMIENTO?

El ego no es un pensamiento sino energía cristalizada en el cuerpo astral y su naturaleza esencial es deseo. Si el ego fuera un pensamiento seria muy fácil disolverlo. 

Y las tres formas más potentes del ego-deseo es deseo por placer, deseo por superioridad (orgullo) y deseo por poder. 

De ellos nacen las demás formas del ego que son la ira, los celos, la envidia, la avaricia, la codicia, la vanidad, el odio, la aversión, el gusto y el disgusto, el resentimiento, la depresión, el discontento, la angustia, la ansiedad, el miedo etc.Todo eso es el ego y no un pensamiento. Y todo eso funciona compulsiva y mecanicamente y la mayoria de los terricolas están hypnotizados y engañados por estas energías egoístas. 

El ego también tiene nada que ver con el nombre. Puedes cambiar tu nombre si quieres (esto lo hacen muchos aspirantes que quieren un nombre espirtual) pero esto no cambia nada. Siguen con el mismo ego como antes. El ego en español se llama Yo, en inglés I, en Griego εγω, en frances Je pero aun así el ego es la misma energía en todos los seres. El ego es lujuria, deseo, orgullo etc. y estos son energía que crean en nosotros unas sensaciones muy especificas n y nos hacen identificar con el cuerpo.

Disolver estas energías no es fácil por eso muchos son los aspirantes epirituales pero muy pocos los que han logrado la autorealización. Sin embargo si nosotros queremos vivir una vida con ñás armonía, felicidad, paz y libertad no hay otra opción que trabajar sistematica y sinceramente para disolver el ego y conectarnos conscinetemente con nuestra esencia o alma.

domingo, 3 de julio de 2016

EL MÉTODO DE AUTO-INDAGACIÓN por Atman Nityananda

EL MÉTODO DE AUTO-INDAGACIÓN
Te recomiento leer antes el ensayo DESPERTAR DE LA ILUSIÓN DE QUE SOMOS EL EGO porque son relacionados y al leerlo te ayudara entender esta práctica de auto-indagación.

La práctica de la auto-indagación es un método muy potente que nos ayuda mucho tomar consciencia del engaño del ego, desidentificar del ego y sus varias expresiones y despertar a vuestra naturaleza verdadera. Hay varias formas de aplicar la práctica de la auto-indagación. Sri Ramana Maharshi y Sri Nisargadatta, dos grandes maestros de Advaita Vedanta y Jnana Yoga han dado dos maneras distinctas para hacer la auto-indagación. Ambos son muy simples y efectivas al a vez. En este texto os explicaré una manera de auto-indagación un poco diferente (del Ramana y Nisargadatta) que la he desarollado por mi experiencia personal.
El objetivo de la auto-indagación es el mismo con ello de la meditación; es sosegar la mente, anular todos los procesos mentales y emocionales y enfocar la atención en su fuente, el silencio interior. El objetivo final es lograr que la mente se funda totalmente en su fuente (Silencio, consciencia, Atman); en este estado el ego disuelve totalmente y para siempre y nos establecemos en el Ser como Ser. Esto es el estado de iluminación o liberación. 
Podemos aplicar también la auto-indagación para investigar la naturaleza del ego y sus varias expresiones y disolverlas. Pero en esta auto-indagación que os explico aquí os ayudará a desidentificaros del ego, ser más conscientes del ego y sus expresiones como bien del silencio interior y creará las condiciones apropiadas para suceder el despertar.
Para aplicar la auto-indagación adecuadamente y de una manera eficaz hace falta una mente sáttvica, desapegada, desapasionada y con alta capacidad de discernimiento. Para desarrollar esta capacidad en un nivel bastante alto hace falta practicar por muchos. Sin embargo, esto no significa que no podéis ejercitar la auto-indagación desde el principio de su viaje espiritual pero esta práctica sería solo una práctica entre otros. Para hacer la indagación hace falta también estudiar la naturaleza del ego y del Ser o Atman y al mismo tiempo observar, investigar y reflexionar sobre estos dos partes importantes de nuestra existencia para que tengas un conocimiento correcto y una vista bastante clara. Es importante también que investigues qué es y cómo funciona la identificación, la proyección, la superposición y la asociación. Porque estos son las funciones con las cuales la mente egoísta nos engaña y nos impide reconocer nuestra naturaleza verdadera.
La práctica de auto-indagación la hacemos como práctica formal dos o tres veces durante el día (por la mañana, por la tarde, por la noche) para profundizar en ella y desarrollarla y también la hacemos durante todo el día. No es posible tener éxito en este proceso espiritual si no practicamos sistemática y constantemente. Espiritualidad no es un hobby que lo hacemos unas veces cada semana o unas horas cada día para soltar las tensiones y complacer un poco.
Voy a hacer esta auto-indagación investigando la naturaleza de una emoción, y la naturaleza del ´Yo como sufridor y del ´Yo como percibidor. Podemos hacer esta auto-indagación ivestigando la naturaleza de cualquier emoción, de cualquier tendencia egoísta, deseo y la sensación del ´Yo mismo.
El proceso de esta auto-indagación es igual para las emociones, los deseos y el 'Yo, porque el deseo es también una emoción que nos impulsa lograr, poseer o disfrutar algo que creemos nos dará placer o nos hará felices y el 'Yo o ego es una sensación que podemos percibir igualmente como la emoción y el deseo, aunque resulta más difícil ya que somos completamente identificados con el ego.
Os recomiendo que hagais la indagación usando las emociones, el deseo, y el Yo, porque son las expresiones fundamentales de nuestra psique y también la raíz de nuestro sufrimiento. El deseo y las emociones negativas funcionan en nuestra psique compulsiva y mecánicamente sin parar y el ego (Yo) que es el centro de todos procesos psicológicos y el factor que nos hace identificar con las emociones y los deseos. Estas energías oscurecen nuestra mente y su capacidad de discernir y por eso no podemos realizar que somos la consciencia eterna y divina siempre feliz y pacífica, libre de sufrimiento, nacimiento y muerte.
Esta auto-indagación os ayudará a disolver la identificación con el deseo, las emociones y el ´Yo mismo y realizar que sois el sustrato donde el ´Yo aparece.
Por supuesto hay otras maneras de hacer la auto-indagación. Cada uno puede personalizar la práctica según sus capacidades mentales, su madurez, su compresión y el conocimiento que tiene.   
Nota: Hay también otro tipo de auto-indagación, muy similar a lo que os voy explicar aquí, que nos permite disolver los deseos, las emociones y todas las tendencias egoistas. Pero esto lo explicaré en otro ensayo.
AUTO-INDAGACIÓN sobre una emoción y la naturaleza del ´Yo
En esta auto-indagación investigaremos la naturaleza de una emoción, y al mismo tiempo la naturaleza del ´Yo como sufridor y del ´Yo como percibidor.
Podemos hacer esta auto-indagación con cualquier emoción (ira, impaciencia, miedo, discontento, resentimiento etc.). Cuando hay una emoción en nosotros, por ejemplo, ira o impaciencia, prestamos plena atención en la emoción para localizarla, o sea dónde exactamente la sentimos en nuestro cuerpo, para sentirla plenamente tal como es, con el fin de aclarar su naturaleza y su matiz.
Esto lo hacemos con una simplicidad e inocencia. No interpretamos mentalmente lo que sentimos y lo que experimentamos. Para facilitar este proceso nos preguntamos interiormente:
¿Puedo permitir que esta emoción esté en mi tal como es, sin reacionar y sin quejarme?
Y me quedo alerta y consciente de ella, sintiéndola plenamente. Observamos la emoción hasta que tengamos una vista clara de ella, hasta que averigüemos el matiz de la emoción y el parte del cuerpo en lo cual se manifiesta. Una vez localizado, sentimos la emoción plenamente, lo observamos y lo escundriñamos para averiguar su naturaleza y su matiz.
Nota: Cuando una emoción se está expresando usualmente hay también imaginaciones y pensamientos relacionados a esta emoción. Pero en este proceso enfocamos la atención en la emoción e ignoramos los pensamientos. Normalmente cuando enfocamos la atención plenamente en la emoción los pensamientos desvanecen.
Si tenemos una vista clara de la emoción continuamos preguntando:
¿Qué es lo que sufre de esta emoción?, ¿Qué quiere estar libre de esta emoción?
La respuesta obviamente será: ´Yo´ sufro, ´Yo´ quiero estar libre de esta emoción´.
Entonces nos preguntamos:  ¿Qué es este Yo?
Y luego con suave y plena atención buscamos a encontrar y a localizar en nuestro cuerpo dónde está, dónde sentimos este ´Yo´ que sufre y quiere dejar de sentir esta emoción dolorosa.
Una vez localizado, lo sentimos plenamente, lo observamos y lo escundriñamos para averiguar su naturaleza y su matiz.
Seguimos observando atentamente la sensación del ´Yo´ y a continuación dirigimos la atención hacia la emoción. Por un rato sentimos alternativamente con plena atención la emoción y la sensación del ´Yo´. Esto lo hacemos unas veces para tomar clara consciencia cómo sentimos la emoción negativa (por ejemplo la  impaciencia) y cómo sentimos el Yo´.
Hacemos este proceso sin prisa. Hasta que tengamos una consciencia plena de los dos. Cuando consideramos que tenemos consciencia plena de los dos seguimos preguntando:
¿La emoción de impaciencia y la sensación del “Yo sufro” son dos cosas diferentes o no?  ¿La energía de la emoción y la energía del ´Yo´ son diferentes o no?
Observando atentamente la emoción y la sensación del ´Yo, y contemplando intentamos discernir y dar cuenta de si la emoción y el ´Yo son diferentes o son la misma energía que asume estas dos formas.
Lo hacemos todo eso sin prisa y tranquilamente notamos la naturaleza de cada uno.
Si nos damos cuenta de que la emoción y el ´Yo-sufridor son la misma energía que asume estas dos formas distintas podemos seguir investigando la naturaleza del ´Yo como percibidor.
Para facilitar este proceso hacemos una pregunta:
Antes de hacer la pregunda sentimos un vez más la emoción y nos preguntamos:
¿Qué es lo que percibe esta emoción?
La respuesta obviamente será “Yo la percibo”
Entonces nos preguntamos ¿Qué es este ´Yo?
Y luego con suave y plena atención buscamos a encontrar y localizar en nuestro cuerpo dónde está, dónde sentimos este ´Yo´ que percibe.
Una vez localizado, lo sentimos plenamente, lo observamos y lo escundriñamos para averiguar su naturaleza y su matiz.
Lo hacemos todo eso sin prisa y tranquilamente notamos la naturaleza de cada uno.
Si tenemos una consciencia plena del ´Yo-percibidor hacemos la pregunta:
¿El ´Yo-percibidor y el “Yo sufridor” son dos cosas diferentes o no?
Observando atentamente y contemplando intentamos discernir si el ´Yo-percibidor y el “Yo sufridor son diferentes o son la misma energía que asume estas dos formas.
Lo hacemos todo eso sin prisa y tranquilamente notamos la naturaleza de cada uno.
Probablemente realizaremos que el ´Yo que percibe y el ´Yo que sufre es el mismo Ýo.  Entonces el mismo ‘Yo es lo que sufre y lo que percibe.
Podemos llegar a esta realización si estamos muy atentos y nuestra mente está tranquila y sosegada. En este estado de atención plena, el silencio interior que es el sustrato en lo cual el ´Yo y la emoción aparecen será más obvio. Este espacio silencio puede ser muy obvio, pero normalmente no os dais cuenta de que este silencio es vuestra identidad, no os dais cuenta de que sois este silencio. Pero esto es natural y es este ´dar cuenta de´ que queremos lograr  a través la auto-indagación.
Para facilitar este ´dar cuenta de que somos el silencio seguimosr la indagación investigando el sustrato en que la emoción y el ´Yo aparecen.
Para facilitar este proceso contemplamos en lo suigente:
1.      ´Si puedo observar la emoción (y notas la emoción cuando dices esto) igual como un objeto sensorial resulta que no soy la emoción, que la emoción es un objeto´.
2.  ´Igual si puedo observar la sensación del ´Yo´ (y notas el ´Yo cuando dices esto) que supuestamente percibe la emoción, y el ´Yo que sufre, resulta que no soy el ´Yo´, el ´Yo´ es un objeto.
A continuación, nos preguntamos:
¿Si la emoción y el ´Yo´ son objetos entonces qué es el sujeto de ellos?, ¿Qué puede ser el sustrato en lo cual estos dos aparecen y están percibidos?
Una vez hecha la pregunta, permanecemos suavemente alertas y atentos. En silencio y en plena atención contemplamos para discernir qué puede ser el sujeto o el sustrato en lo cual estos dos aparecen y están percibidos.
Cuando hacemos esta indagación y intentamos sin esfuerzo discernir y averiguar que es el sustrato, podemos facilitar este proceso afirmando a nosotros mismos:  ´La emoción y la sensación del ´Yo´ son objetos entonces no soy ni la emoción ni el ´Yo´.
Haciendo esta afirmación seguimos en silencio y plena atención observando, preguntando de nuevo si hace falta y contemplando sin palabras para discernir el sustrato que aparecen el deseo y el Yo.
Podemos también de vez en cuando hacer la afirmacion y la pregunta juntos: ´La emoción y la sensación del ´Yo´ son objetos entonces no soy ni la emoción ni el ´Yo´. Entonces ¿Qué puede ser el sustrato o el fondo en lo cual ellos aparecen y están percibidos?
Haciendo esto seguimos en silencio y plena atención observando, preguntando y contemplando sin palabras para discernir el sustrato o el sujeto que aparecen la emoción y el ´Yo.
Probaplemente experimentarás que el sustrato es el silencio, que puede ser como un vacio, como un espacio inmóvil etc..
Podemos también una y otra vez prestar atención alternativamente en la sensación del ´Yo  y en el silencio.
Lo hacemos este proceso sin prisa y tranquilamente notamos la naturaleza del sustrato.
Cuando lo hacemos todo eso se puede pasar a darse cuenta de que eres el silencio y no el ego que hasta ahora creias que eres. La realización intuitiva que eres el silencio es el despertar, pero Ojo. Esto no puedes provocarlo por tu propia voluntad. Esto sucederá por sí mismo cuando estás listo y por gracias de Dios.
Sin embargo, aunque el despertar no lo hacemos nosotros a través de esta práctica, esta indagación nos ayuda a distinguir cada vez más claramente la naturaleza del ego y la naturaleza del sustrato silencioso.
Si hemos alcanzado una concentración alta y el silencio interior es muy obvio, podemos enfocar la atención totalmente en el silencio para profundizar más y más en ello hasta que la mente se establece allí sin ningún esfuerzo. Esto es realmente meditación profunda y según nuestra práctica desarrollaremos nuestra capacidad a meditar profundamente. Esto nos ayudará a permanecer más pacíficos y equilibrados durante todo el día y a no identificarnos fácilmente con los pensamientos, las emociones y las tendencias egoístas como así nos ayudará a comprender su  naturaleza y eliminarlos de nuestra psique a través la oración, el nombre de Dios y otros métodos.
Cómo podemos usar la auto-indagación para disolver el ego os lo explicaré en otro ensayo.

jueves, 30 de junio de 2016

DESPERTAR DE LA ILUSIÓN DE QUE SOMOS EL EGO por Atman Nityananda




DESPERTAR DE LA ILUSIÓN DE QUE SOMOS EL EGO
Hay varias maneras y prácticas que nos ayudan a despertar a nuestra naturaleza verdadera. Una de ellas es darnos cuenta de que el sufrimiento1, el que sufre2, y el que percibe3 el sufrimiento, son solo el ego mismo (que asume estos tres aspectos aparentemente distintos). Con esta percepción se llevará a cabo la realización de que somos el testigo -que es consciencia pura- de los tres y no el fantasma del ego.
Aquí, voy a analizar estos tres aspectos del ego que nos engañan y nos atrapan en la ilusión de que somos una entidad limitada al cuerpo.
Antes de empezar este análisis, quiero aclarar que el ego es un campo energético,  una masa de energía que asume formas innumerables. Las expresiones básicas de esta energía egoica son el deseo (por placer, poder, fama, dinero, posesiones, superioridad etc.) la sensación ´Yo soy el cuerpo´ o ´el cuerpo soy Yo´ y las tendencias egoístas y las emociones negativas (ira, miedo, envidia, impaciencia, cielos, depresión, avaricia, codicia, nerviosismo, ansiedad, angustia, amargura etc.).
1.        El ego es un campo de energía cristalizada en nuestra psique que vibra a causa de estímulos y condiciones externas creando sufrimiento en forma de ira, miedo, envidia, impaciencia, cielos, depresión, avaricia, codicia, nerviosismo, ansiedad, angustia, amargura etc. Cualquier cualidad egoísta que está funcionando en nuestra mente y nuestro campo energético, la experimentamos  como sufrimiento en nivel energético, emocional y mental. Entonces el sufrimiento psicológico es solo una creación de la energía del ego que vibra de una manera que la experimentamos como dolor. Incluso la sensación solida ´Soy el cuerpo´ que es una expresión de la energía del ego es un pequeñito sufrimiento, pero la mayoría de los terrícolas no está consciente de esto porque no saben como se sentirían sin esta sensación egoísta -si fueran libres de esta energía del ego.
2.        La energía del ego se identifica también con el cuerpo físico y crea la sensación ´Yo soy el cuerpo´ o ´el cuerpo soy Yo´.  Crea la ilusión que ´Yo´ soy el que sufre de las emociones negativas (ira, depresión, angustia, frustración, odio, miedo etc.). Entonces la energía del ego asume también la forma de ´Yo soy el sufridor´. Pero al mismo tiempo el ego crea la ilusión de que las emociones negativas y el ´Yo´ que sufre de ellas (el sufridor) son dos cosas  distintas, mientras en realidad el ´Yo-sufridor´ y las emociones negativas son la misma energía que asume estos dos aspectos o formas.
3.      La  energía del ego se identifica también con la consciencia reflejada en la mente, y crea la ilusión que ´Yo´ estoy consciente y  percibo estas emociones negativas.  Además la energía del ego crea la ilusión de que el ´Yo-percibidor´ y el sufrimiento son dos cosas diferentes, mientras en realidad son la misma energía que asume estos dos aspectos o formas.
Entonces el ego, creando la ilusión de que estos tres aspectos anteriormente mencionados (el sufrimiento, El ´Yo-percibidor´ y el ´Yo-sufridor´) son distintos (mientras en realidad son aspectos del ego mismo) nos engaña y nos hace sentir y creer que somos el ´Yo´ mismo. Debido a que las emociones negativas (como ira, miedo, depresión, odio, impaciencia etc.) que crean el sufrimiento son solo modificaciones del deseo, entendemos que la trinidad del “deseo-´Yo-percibidor´-´Yo-disfrutador” son también aspectos de la misma energía del ego.  El ego creando estas formas ilusiorias y jugando estos roles, crea la ilusión de que somos el ego mismo y así nos impide realizar que somos el testigo de estas formas egoístas. Nos impide realizar que somos consciencia pura más allá del ´Yo´ or ´ego´.. que somos libertad, paz y bienaventuranza eterna, infinita y absoluta.
Si a través de la auto-indagación, la observación enfocada y el discernimiento nos damos cuenta de que el deseo, el sufrimiento, el que sufre, el que disfruta y el que percibe son el ego mismo que asume estas diferentes formas, realizaremos que no somos ni el sufrimiento, ni el deseo, ni el sufridor, ni el disfrutador, ni el pecibidor, sino el testigo de estos tres aspectos egoístas. Nos daremos cuenta de que somos el sustrato de estas expresiones del ego, el silencio o el vacio que es consciencia pura y está más allá del deseo, de todo sufrimiento (que es creación del ego mismo), más allá del ´Yo´ (como el percibidor, el sufridor y el disfrutador), del tiempo y las formas gruesas (objetos sensoriales) y sútiles (pensamientos, emociones, creencias etc.).

PUBLICADO en Advaitainfo.com

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