LA
CREENCIAS, EL EGO, EL DESEO Y LA ILUMINACIÓN
por Atman Nityananda
El ego y las emociones negativas no son una creación de creencias. Al
contrario, el ego y la ignorancia crean las emociones negativas y las creencias
erróneas. Además el ego usa las creencias para su beneficio y para alimentarse
a sí mismo y sobrevivir.
El ego es un conjunto de varios trastornos vitales, emocionales y mentales como
la lascivia, la gula, la ira, el miedo, la decepción, la impaciencia, la
envidia, el odio etc. Estos trastornos psicológicos están directamente
relacionados con la lujuria y con el deseo que es modificación de la energía
sexual cristalizada en nuestro campo energético y en el Manas (mente
sensorial-emocional).
LAS DOS RAMAS DEL EGO
El ego tiene dos ramas principales, el deseo y el orgullo. Todas las demás
expresiones del ego están relacionadas con estas dos ramas.
EL DESEO
El ego, en sus varias formas, usa la mente (el pensamiento y las demás
capacidades mentales), el cuerpo, el prana y la energía sexual para disfrutar
placer y sentir superior o especial.
La lujuria y el deseo del disfrute de los placeres de los sentidos, tienen como
expresiones principales la lascivia, la gula, la lujuria por bebidas y otras
sustancias, la avaricia por dinero, posesiones, puestos y poder y la envidia.
Sus hijos son, entre muchos, el gusto y disgusto, la atracción y la aversión,
la ira, el odio, el miedo, la decepción, la depresión, la impaciencia, la
ansiedad, el descontento, la insatisfacción y la falta de plenitud.
Por ejemplo, cuando tenemos pensamientos sexuales, estos pensamientos son
provocados y alimentados por la lascivia. La lascivia causa el surgimiento de
los pensamientos sexuales y no al contrario. Pero debido a que la lujuria
hipnotiza la mente este proceso es tan sutil que la mayoría de la gente no lo
puede percibir. La lascivia usa estos pensamientos lujuriosos para disfrutar
placer sexual. Esto es más obvio en los sueños. El ego de la lascivia usa la
mente durante el sueño y provoca formas e imaginaciones sexuales para experimentar
placer sexual.
EL ORGULLO
El orgullo está relacionado con la superioridad, la inferioridad, la
autoestima, la auto imagen, la especialidad, la importancia, la inseguridad, el
miedo, la ira, el odio y también con el deseo. El orgullo usa el poder, el dinero,
las capacidades corporales, mentales y emocionales, las posesiones y los
puestos para sentirse mejor, especial o superior.
Cuando algo obstaculiza el orgullo y el deseo a expresarse, ellos se
transforman en ira, enfado, odio, miedo, ansiedad, inseguridad, angustia, etc.
LOS PROCESOS CON LOS QUE EL EGO SE EXPRESA
Los procesos a través de los cuales funciona el ego son la identificación, la
proyección, la superimposición, la asociación y la imaginación y las cualidades
que dan soporte a estos procesos son los gunas rajas y tamas.
Todos estos trastornos componen lo que llamamos ego o egoísmo. Así que el ego
en nosotros no es una singularidad sino una pluralidad.
QUÉ ES LA ILUMINACIÓN
Cuando la mente se vuelve pura y sáttvica, o sea cuando está libre de las
energías egoístas y los gunas rajas y tamas, se despierta y se fusiona con su
fuente, la consciencia. En este estado de unión total el hombre se hace Dios y
Dios se hace hombre. Los dos se convierten en una unidad perfecta en el sentido
más profundo.
Esto es la iluminación, esto es la liberación, esto es la divinización
(apoteosis) del ser humano.
CÓMO PODEMOS CONSEGUIR LA ILUMINACIÓN
La liberación de la mente de las energías egoístas y la realización del SER no
suceden por causalidad ni son productos de inercia.
La idea de que podemos disolver estas energías y alcanzar la iluminación sin
hacer nada es una creencia errónea. Ni el cuerpo puede sobrevivir sin hacer
nada. Es necesario poner la comida en la boca, masticarla y tragarla.
Cambiar las creencias erróneas es un paso importante para disolver las energías
egoístas pero no es suficiente para conseguirlo.
Por supuesto, espiritualidad no significa acumular conocimientos en la mente o
adquirir algo de fuera.
Espiritualidad es algo 100% práctico. Es la purificación y la transformación de
la mente (pensante, emocional e intelecto), y la purificación y transformación
de las energías y de la energía sexual. Es controlar la mente y los sentidos,
desidentificar la mente de los objetos y identificarla con el Ser íntimo.
Aparte de la purificación, hace falta crear equilibrio y armonía en todos los
niveles de nuestra existencia. Es necesario aumentar el sattva guna, el ojas,
el prana y el tejas y transformar la energía sexual. Hace falta controlar los
sentidos y la mente, parar la distracción de la mente y la identificación con
los pensamientos, las emociones, los objetos y el cuerpo y dejar de
olvidar de nuestro ser (ser conscientes de sí mismo). Finalmente hace falta
meditar por muchas horas cada día por muchos años. Y todo eso no sucede por
causalidad ni sin hacer nada.
Es cierto también que no hay un camino espiritual para todos. En realidad hay
tantos caminos como seres humanos. Cada uno según su madurez, su constitución
mental, sus experiencias y sus necesidades sigue su propio camino único.
En resumen, para conseguir la iluminación hace falta seguir una vida sáttvica y
orientada a la espiritualidad pero no en la teoría sino en la práctica.
Hace falta mucha práctica sistemática, determinación, coraje, fe, auto
confianza, dedicación, perseverancia, paciencia y más que nada un anhelo
ardiente para conocer la verdad.
Paz, Luz y Amor